El Verdadero “Body Positive”: La guerra entre tu amor propio y tu bienestar físico
El término "Body Positive" siempre había resonado en mi mente, pero me preguntaba si el movimiento también implicaba estar satisfecha con tus miedos, inseguridades y malos hábitos.
Tenía 34 años cuando toqué fondo, aferrándome aún a la idea de ser única, aunque mi salud mental y física estuvieran colgando de un hilo. Pesaba 118 kg y me decía que "era feliz", pero un día, no pude caminar una calle en subida de apenas 20 metros. Sentí que mi corazón iba a parar, fulminada por el abandono y mi rígida filosofía sobre mi cuerpo. Fue en ese momento cuando entendí que el verdadero amor propio y la concepción positiva de mi cuerpo no significaban llevarlo al máximo estrés y consolarlo con comida reconfortante para calmar las señales de que algo no andaba bien.
Esa tarde decidí cambiar mi vida. Era infeliz vistiendo ropa que me quedaba y no que me gustaba. Me miré al espejo y me pedí perdón por no haberme escuchado antes. Tuve que hurgar en lo más profundo de mis inseguridades para sanar bien y bonito. Me ha llevado siete años, pero en ese proceso dejé de castigarme cada vez que caía o no lograba los resultados esperados.
En 2017 me puse las pilas y para 2021 ya había bajado 38 kg y cuatro tallas. Empecé a usar ropa que me gustaba y me propuse mostrar mi lado sensual, sexy y hot. Un día, navegando en Instagram, vi una foto con el hashtag #boudoirphotography de una chica preciosa en lencería roja. Inmediatamente busqué "fotografía boudoir en CDMX" y encontré un perfil llamado Cuarto Secreto.
Vi las fotos y dije: ¡Yo quiero! Aunque sentía mucha pena, les mandé un mail ese mismo día. Divina Ivette me contestó y acordamos mi primera sesión boudoir. Pregunté todo, compré la lencería más bonita y estaba emocionada. Cuando llegó el día, la magia sucedió.
Me sentí fabulosa. Para mí, el verdadero body positive era experimentar mi sensualidad en un cuerpo donde por fin me sentía cómoda. El boudoir es mucho más que una sesión de fotos en lencería; es un acto de amor propio y empoderamiento.
Han pasado tres sesiones en tres años, y he evolucionado en mi amor propio, en mi sensualidad y en mi salud mental y física, que ya no están en alfileres. El nuevo significado de mi vida acerca del "body positive" es amarme en la forma que tengo, no queriendo ser como alguien más, sino como mi versión más feliz y plena.
Escrito por Vannya Cerón